1/06/2017

AFICIONADO DEJA SU NATAL ESCOCIA PARA ESTAR CERCA DE LAS CHIVAS

Su nombre es Grant Law y todo comenzó cuando viajó junto con su esposa Lynne a México en 1989.

Grant y Lynne Law con su bandera de Escocia la cual tiene escrito ''Rebaño Escocés''..
  Grant y Lynne Law con su bandera de Escocia la cual tiene escrito ''Rebaño Escocés''.


(06/ENE/2017)- Grant Law aún recuerda la primera vez que respiró el embriagador aroma de un primer amor, un romance a no menos de 8,700 kilómetros de distancia de casa. Era el aroma de algo completamente distinto, algo seductor... incluso si venía acompañado de un tenue olor a granja.

"Era futbol, pero no como lo había conocido. Era una locura, un choque cultural. Era México", recordó moviendo ligeramente la cabeza. "Nunca olvidaré la primera vez que escuché el alboroto en ese viejo Estadio Jalisco en Guadalajara. Ininterrumpido. La pasión y el ruido en el fondo nunca cesaron.

"Y después eché una mirada atrás y había un tipo con una chiva viva y la sostenía de las patas delanteras sobre sus hombros. No tengo idea de cómo logré meterme en la cancha, pero no podía contener la sonrisa y pensar: '?Vaya, esto es algo que uno no ve a menudo en Dens Park'".



Law había crecido en las tribunas del Dens Park, estadio del Dundee FC que juega en la Premiership de Escocia. Nadie siente un amor más grande que por el de su bendito equipo de futbol, o al menos eso dicen, y el amor de Law por los "Dark Blues" era muy profundo, de adulto y niño, en las buenas y en las malas. En las malas, por lo general.

Recordó algunas de esas escalofriantes noches de enero en el Park, meciendo una humeante taza de té caliente, mientras que la multitud de tal vez cuatro mil personas trataba de apiñarse unos con los otros para mantenerse calientes durante un pésimo partido contra Patrick Thistle.

Pero ahora, aquí estaba coqueteando con una posible y exótica amante, el Club Deportivo Guadalajara, conocido en todo el mundo futbolístico por sus cerca de 35 millones de aficionados como las Chivas. Bajo el cálido sol, en medio de una multitud de sesenta mil fanáticos volviéndose locos por el club más grande de México, disfrutando de una cerveza en uno de los mejores ambientes nunca antes vividos en un partido de futbol... Law quedó inmediatamente enganchado.



Fue el comienzo de una aventura amorosa que transformaría su vida. Las Chivas, un equipo que jugaba al otro lado del mundo, en una liga que no podía ver por televisión, se convirtió en una gloriosa obsesión para Law.

Quedó tan perdidamente enamorado que incluso su oficina privada en su trabajo gubernamental se convirtió en un santuario de las Chivas, con pósters, camisetas y banderines engalanando las paredes. Law incluso nombró Sánchez a uno de los gatos de la familia, en honor al venerado portero de las Chivas, Oswaldo Sánchez.

Law y su esposa, Lynne, reunieron cada centavo para pagar los frecuentes viajes transatlánticos para ver al equipo jugar, una pasión que los llevó a sacar una segunda hipoteca para su casa en Dundee y encontraron una casa en la costa mexicana, donde ahora tienen su base para hacer las peregrinaciones regulares a los partidos de las Chivas. En resumen: Es un amor que les ha costado miles y miles de libras esterlinas, prácticamente cada centavo ganado.



Desde hace mucho tiempo, las Chivas han atraído la atención de fans de todo el mundo, pero incluso para sus estándares internacionales, los locales en el Estadio Jalisco se enorgullecen al darle la bienvenida al loco con la bandera escocesa.

"No usamos faldas escocesas, hace demasiado calor para eso", dijo Law riendo. "Pero una gran cantidad de gente nos pedía tomarse una foto con nosotros. La gente pensaba que éramos estadounidenses y nos decían gringos, aún cuando ya les habíamos aclarado que veníamos de Escocia. Así que nuestros amigos de Guadalajara nos mandaron a hacer camisetas que básicamente decían al frente: '?No soy americano, soy de Escocia', y en la parte de atrás '?Soy aficionado de las Chivas'".

Pero ¿qué le sucedió, se preguntarán, a su primer amor, el Dundee FC, en medio de este tórrido romance?



Pues bien, Law era funcionario del registro civil de la ciudad de Dundee, un hombre que había celebrado los servicios de matrimonio para miles de parejas en los 37 años previos a su retiro en el 2015, así que no es necesario explicarle los votos matrimoniales. Nunca abandonaría al Dundee FC.

Con ello llegamos a la actualidad, al perfecto mundo, aunque algo chiflado, del hombre de 59 años. Durante seis meses del año, él y Lynne viven en Escocia, a un par de viajes en autobús de diez minutos de distancia del estadio donde juega el Dundee. Durante los otros seis, están en su hogar en Puerto Vallarta, a cinco horas a través de la Sierra Madre Occidental de sus igualmente queridas Chivas.

Es el equilibrio ideal. Nada de trabajo, dos países y dos equipos de futbol. El primero, un club eternamente fracasado que no ha ganado títulos en el futbol escocés en 43 años y está luchando en la parte baja de la Premiership, y otro que es la respuesta mexicana al Manchester United o el Real Madrid, con una histórica trayectoria repleta de títulos y millones de seguidores en todo el mundo.

"Creo que nuestros amigos en Escocia pensaron que estábamos locos, especialmente cuando dijimos que íbamos a mudarnos a México, pero creo que ahora nos envidian un poco", dijo Law. "Hemos hecho grandes amigos y tenemos una vida nueva, una buena vida. Ha sido una verdadera aventura en México".