11/23/2016

CHIVAS LLEGA A MÉXICO ENTRE CIENTOS DE AFICIONADOS

Aficionados arribaron al aeropuerto para darle la bienvenida al Rebaño a la Ciudad de México. Los jugadores se mostraron cálidos con la gente que esperaba al equipo en el hotel de concentración.

Tercera invasión rojiblanca para llegada de Chivas.
  Tercera invasión rojiblanca para llegada de Chivas.


(23/NOV/2016)- La llegada de Chivas a la capital del país se salió de control debido a la gran cantidad de seguidores que se hicieron presentes en el lugar y a los elementos de seguridad del lugar.

A pesar de que los guardias de seguridad realizaron una valla para que pasaran los jugadores, no pudieron controlar a la multitud, entre empujones salieron los primeros elementos tapatíos como Isaac Brizuela, Carlos Peña y Miguel Ponce.

Ante la situación, pocos elementos pudieron hablar ante los medios, como el defensa central, Oswaldo Alanís, quien aseveró que el equipo quiere derrotar al América en los cuartos de final y marcar una época.

"Venimos con todo, contentos y con ganas de hacer bien las cosas. Es padre enfrentar al América y queremos hacer historia", dijo.

Algunos futbolistas se vieron sorprendidos al verse rodeados y sin ningún elemento de seguridad que les cuidara, por lo que Rodolfo Pizarro no pudo avanzar y más de 30 personas esperaban una foto con el cancerbero.

Algunas personas tuvieron que hacerse a un lado porque llevaban a niños, mientras que otros más resultaron pisados y más de un par de personas cayeron ante la gran cantidad de personas.

Todo se salió de control a la salida de Alan Pulido. Decenas de personas se juntaron y provocó que los seguidores se empujaran, haciendo que algunos chocaran con los vidrios de los establecimientos.

JUGADORES, CÁLIDOS CON LA AFICIÓN
Los jugadores de Chivas se mostraron cálidos con la gente que esperaba al equipo en el hotel de concentración en la Ciudad de México, luego de su arribo procedentes de Guadalajara para jugar el clásico de ida de los cuartos de final del Apertura 2016 contra América el jueves.



Más de 50 personas, entre los que sobresalían niños y jóvenes, se congregaron en las afueras del lugar de concentración del conjunto que dirige el argentino Matías Almeyda para tratar de acercarse un poco a sus ídolos y desearles suerte un día antes de su primer encuentro de liguilla, a celebrarse en el Estadio Azteca.

Alan Pulido, quien se está convirtiendo rápidamente en un ídolo por la actitud y de entrega que ha mostrado en su breve estancia en el club, fue el más vitoreado y el tamaulipeco no desairó a nadie.

El atacante mexicano descendió del autobús que trasladó a Chivas del aeropuerto internacional Benito Juárez hacia el sur de la capital y al escuchar que era llamado por la gente se acercó a ella para firmar autógrafos y tomarse fotos.

Al jugador no le importó que hubiera vallas de metal y policías entre él y los aficionados; se tomó el tiempo para sonreír y cruzar algunas palabras con ellos. Lo mismo hizo el portero Rodolfo Cota, titular del equipo rojiblanco.

Bromeó un poco, firmó uno y otro autógrafo, mientras que el resto de sus compañeros se metían a pasos rápidos al hotel. Matías Almeyda esta vez no se tomó fotografías y solo levantó la mano en señal de saludo hacia los dos costados en que más seguidores había.